2 Samuel 6:14: "Y DAVID DANZABA con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino..."
Una preciosa compañía (a quien admiro por su dedicación), el ballet "Magnificat!", menciona en un video promocional de su tarea una frase que no puedo borrar de mi mente:
"DANCE CROSSES LANGUAGE BARRIERS" (La danza cruza las barreras del lenguaje)
Cuando leí esto, senti un impacto en mi corazón, porque pude ver la realidad de esas palabras. Para danzar no hacen falta idiomas, porque danzar es en si mismo un lenguaje. Más allá de las culturas, de los niveles económicos, del sistema educativo, la danza nos une. Y en Cristo, nos une para adorar al único Dios que lo merece, NUESTRO PADRE. Y el danzar nos une con otros que buscan lo mismo, más allá de las diferencias superficiales.
Como el rey David, despojémonos de nuestros rótulos, de nuestras cargas, y ¡dancemos para nuestro Dios! Como rey de los judíos, David tenía obligaciones, tenia una investidura y una serie de reglas que cumplir. Un rey no se vestía de cualquier forma, no se comportaba de cualquier manera. Cada paso tenía una norma...
Pero David reconocía sobre su propio reinado, a un Rey Superior. Y ese Rey venía junto con el Arca, y David reconocía Su Presencia. Por eso su danza nos enseña hasta el día de hoy, que cuando la presencia de Dios llega a tu vida, debes recibirla con júbilo y adoración. El rey se despojó de sus vestidos ricos, y sólo pensó en agradar a Dios. El mismo dijo a su esposa Mical:
"Fue delante de Jehová, quien me eligió
en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por
príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto, danzaré
delante de Jehová." 2 Samuel 6:21
La danza es tu lenguaje, es tu expresión. Puede ser tu trabajo, y tu ministerio. Pero que sobre todo sea el medio por el cual te conectes con tu Creador, y ayudes (Si! AYUDES!!) a otros a creer que ellos también pueden llegar a Jesús. Panderos, Banderas, Clásico, Hebreo..., cualquiera fuere el instrumento, ¡recordemos para quien danzamos!, ¡recordemos que El dio todo por nosotros!
Les comparto la hermosa tarea del Ballet Magnificat!, y su misión de evangelizar a través de la danza. Precioso! Wonderfull!








